La inflación se acelera al concluir la primera mitad del año. De acuerdo con el INEGI, el Índice Nacional de Precios al COnsumidor (INPC) observó un crecimiento mensual de 0.39% respecto al mes de mayo; a su vez, significó una tasa de inflación anualizada de 4.65%.

Según reporta la encuesta realizada por el Banco de México a los especialistas en economía del sector privado, los empresarios pronosticaron una variación del índice de precios de 0.27% durante junio, dato que se ubica por debajo de la cifra observada. Las expectativas inflacionarias del sector privado para 2018 ascienden a una tasa de 4.06%.

La aceleración del índice de precios durante junio se explica, en mayor medida, por los movimientos de los precios de los energéticos; además de productos como la vivienda, el pollo, taquerías, naranja, transporte aéreo, papa y manzana. Por otro lado, el precio de productos como el huevo, limón, plátanos, pasta dental, papaya, uva, automóviles, camisas y chiles incidieron a la baja en la cotización del índice. Cabe señalar que la economía mexicana podría estar presentando los efectos del pass through debido a la volatilidad del tipo de cambio.