Trabajar en la elaboración de iniciativas de Ley que garanticen la salvaguarda del medioambiente y establezcan reglas de operación para que las industrias desarrollen a plenitud sus actividades, constituye la base perfecta para alcanzar el futuro próspero y sustentable que requiere nuestro país. Las propuestas de Nueva Alianza se enfocan en garantizar escenarios propicios para las empresas y la protección del entorno.

Múltiples análisis señalan los costos económicos, sociales y ambientales en los que incurren las economías que no prevén regulaciones amigables con el ambiente. Las generaciones futuras de mexicanos tienen derecho a disfrutar de recursos hídricos suficientes, oxígeno limpio y suelos libres de contaminantes. Los legisladores turquesa conocen la importancia de garantizar estos derechos y asumen un compromiso para impulsar un manejo responsable de los recursos, sin menoscabo del crecimiento económico.

El siglo XXI exige nuevas y mejores maneras de realizar las actividades de las personas y las empresas. El avance tecnológico permite responder a dichas exigencias mediante el aprovechamiento de energías limpias y un mejor ordenamiento y tránsito en las grandes urbes del país. Es por ello que los diputados de Nueva Alianza apoyamos la aprobación de iniciativas que fomentan la inversión en innovación que optimice el uso de los recursos escasos y los destine a los fines más competitivos. Para lograr tal fin, proponemos:

Desincentivar el uso del automóvil mediante incentivos integrales, mediante la promoción de campañas de concientización en las escuelas y centros de trabajo, enfatizando los beneficios personales, ambientales y económicos de estas medidas.
Blindar zonas naturales y ecosistemas a través de marcos legales que sancionen de manera importante cualquier abuso sobre dichas zonas.
Crear las bases técnicas y operativas para la implementación de acciones de adaptación y mitigación al cambio climático a nivel territorial en México.
Incorporar los principios del Desarrollo Sostenible en las políticas y los programas nacionales, con el fin de evitar la pérdida de recursos del medio ambiente.
Apoyar a los municipios en la profesionalización de los organismos operadores de agua, a través de una estructura interna de gobierno corporativo con autonomía de gestión, autosuficiencia financiera, servicio civil y orientada a resultados.
Incentivar la colaboración con el Gobierno Federal para desarrollar programas de gestión de la calidad del aire (PROAIRE) que incorporen medidas para el control de las emisiones de contaminantes.
Promover sistemas de producción que utilicen en forma sostenible los recursos disponibles del agua, la tierra, los bosques, la energía, el suelo y la biodiversidad; y que promuevan la salud animal, vegetal y humana.
Adoptar políticas integrales de movilidad sustentable, debido a que el sector transporte es uno de los principales causantes de la contaminación de las ciudades.
Alinear tanto el otorgamiento de créditos hipotecarios de instituciones financieras públicas y privadas, como de permisos de construcción en función del apego a los programas de desarrollo urbano y mapas de riesgo.
Impulsar una mayor capacidad de gestión de los institutos municipales de planeación (IMPLANES), para que se coordinen con las instituciones municipales y estatales encargadas del ordenamiento ecológico del territorio y del desarrollo urbano.