El pasado 8 de febrero la junta de gobierno del Banco de México anunció un nuevo incremento de 25 puntos base al objetivo de su Tasa de Interés Interbancaria a un día al pasar de un nivel de 7.25 a 7.50%.

La decisión de la junta de gobierno es producto del pronunciamiento que la Reserva Federal realizó en enero pasado. A pesar de mantener sin cambios su política monetaria, advirtió que el desempeño de la economía estadounidense ha sobrepasado las expectativas y que las tasas inflacionarias podrían ubicarse muy cerca de su objetivo en el mediano plazo. Por ello, los mercados estiman que en la siguiente reunión de marzo, la Fed anunciará un incremento a sus tasas de interés. Así, el Banxico se anticipó y decidió aumentar su tasa objetivo a fin de ofrecer mayores rendimientos a los inversores y mantener los capitales operando en el país.

Respecto a los consumidores, los incrementos del objetivo de tasa de interés interbancaria podrían afectar las deudas contraídas con los bancos, encarecer la contratación de créditos para inversión o hipotecarios. Por otro lado, los incrementos de tasas de interés ayudarán a disminuir la presión inflacionaria presente en el mercado desde inicios del año pasado.